//Alicia Muñoz, música y tradición

Alicia Muñoz, música y tradición

  • Pasión por el folclor y herencia familiar, así se puede resumir la historia de esta cantora, que rescata y realza las raíces de Ñuble y de Chile.

¿Cómo fue el acercamiento a la música criolla?

Esto viene por tradición, por la familia. Mis papás eran bien folclóricos, les gustaba mucho la música chilena, así que cada cierto tiempo, armábamos alguna fiesta. Desde chica, junto a mis hermanos, nos juntábamos y tocábamos guitarra, dentro de lo poco que sabíamos. Después, poco a poco fuimos aprendiendo y se fue dando de forma natural, esto de la música folclórica.

Antes mi abuelo, mis hermanos, todos hacían fiesta… estaba la trilla. Ahí comenzó la fiesta, especialmente para navidad, año nuevo y sobre todo para el 18 (fiestas patrias), llegaban visitas y algo hacíamos. Así comencé y seguimos adelante.

¿Cómo han cambiado las fiestas?

Son muy distintas. No tienen nada que ver las fiestas actuales a como se hacían antes. Por ejemplo, las trillas, son totalmente distintas. Antes eran a yegua, ahora son a máquinas. La gente llegaba, se reunía… era bonito, eran lindos tiempos y daba gusto ver llegar a la gente y celebrar. Se juntaban los vecinos y la familia, ahora no se junta gente, porque todo lo hace una máquina. Además, la gente del campo se viene al pueblo y las cosas van cambiando de a poco.

¿Cómo fueron sus inicios en la música, de forma más estable?

Así es, en el campo nos juntábamos a cantar, pero no es que saliéramos a presentaciones. Después, cuando llegué a estudiar a la ciudad, en el Francisco Henríquez, en San Carlos, ahí comencé. Después me integré al coro del convento y cantaba mucho con Oscarito, Óscar Olate, en la iglesia, velorios, pero también folclor.

Después me di cuenta que tenía talento o habilidad para componer y crear canciones. Una amiga, su esposo era director de Bomberos y cuando supo que yo componía, me dijo que me podía invitar a una ceremonia de la institución, pero que les hiciera una canción. Les gustó mucho y siempre me la pedían, especialmente en sus aniversarios.

También estuve en un coro interparroquial, donde tocábamos mucho folclor, ya que nos invitaban para amenizar algunos eventos dentro de la iglesia o cuando llegaba un curita, le hacíamos un esquinazo. Con ese coro recorrimos mucho y llegamos hasta Villarrica, hacia el sur.

¿Qué piensa del folclor en la actualidad y de la importancia de las cantoras?

Me encanta el folflor, sería lindo que la juventud siguiera con esto, pero veo que se está desviando, que hay poco interés, los gustos van cambiando y no se valora. Hay muchos que aún nos gusta, pero de a poco se va perdiendo. Quisiera que más personas se interesaran, a mí me gusta el baile nacional, yo vibro con la música chilena y por eso sigo en esto.

Un primo falleció en 1996 y a él le apasionaba la cueca. En nuestra familia, a todos nos gusta el folclor, pero pocos lo difunden. Ahí mi interés por nuestras raíces creció, yo dije, no es posible que nadie en la familia continúe con promover las tradiciones. Así que quise seguir con más fuerza en este mundo, por su legado.

Y actualmente estoy en el conjunto, Los del Valle, ya son cerca de 20 años. Tenemos cueca, tonada, guaracha… lo más tradicional de la zona central y viajamos mucho al sur, a presentaciones y encuentros de cueca. Hemos llegado a Chiloé con nuestra música y tradiciones.